No alcanzo a recordar si fuiste primero mi amiga o mi debilidad. Creo que a motivo de recuerdo el orden importa poco pues de ambas formas estaba dicho que serías mi compañera de siempre, mi complicidad infinita, mi amor de cuentos inconclusos. A poco andar ya fui comprendiendo que sería una linda labor cuidar nuestro lugar soñado, crear nuestros castillos, nuestros dragones y nuestros jardines reales. Es que el cuento va apenas en la página 7 y ya me es imposible dejar de leer en tus labios mis besos llenos de sueños y alegrías, me es difícil no querer seguir escribiendo letras en tu piel cada tarde bajo las estrellas que contemplan esta historia de ti y de mi. A poco andar se me caía la risa y tu ni te molestabas en evitarlo, a poco andar descubrí en tu mano la prolongación de mi alma, paso a pasito te abracé tan fuerte que casi llegué a tus contornos, a tu revés donde el cuerpo se convierte en cielo. Después de tanta felicidad no me queda más que agradecer tu tiempo, tu dedicación y cariño, pedirte encarecidamente que me disculpes por mis arrebatos, mis mañas y enojos pero que a la vez confíes en este loco enamorado que lo único que quiere en esta mundo es escribir junto a ti el final más feliz a esta hermosa historia donde se trenzó tu vida y la mía. Te Amo mi pedacito de cielo. ¡Feliz cumplemes!
angelCienfuegos
alimenta al pez de sueños, al pez de fuego que arde en tus pupilas
miércoles, 17 de abril de 2013
miércoles, 6 de marzo de 2013
El reproche
A veces olvido muchas cosas, inclusive que existe este medio para poder enviarte todas las bendiciones para que el ultimo tramo de esta travesía resulte tranquilo. A veces hablamos tanto y nos perdemos que olvido el mundo y recuerdo solamente que te Amo y que necesito estar acompañándote a cada momento, anónimamente, fugitivo tras tu rastro que perdí un día de enero. A veces apuesto el doble a que ni los alpes ni la ciudad de la luz se atreverá a ocultarte siquiera un poco de mis manos que te toman fuerte. A veces pierdo la noción del tiempo, a veces gano sentimientos que no conocía, a veces desconozco el fin de este comienzo de septiembre, a veces estoy triste y se me moja el cielo que cae a ratitos dobre mi techo, a veces me reprocho y me despeino, sonrío y te contengo junto a mi para traerte cerca, tan cerca que casi te tengo.
jueves, 14 de febrero de 2013
Respuestas
Cómo no abrir mis ojos ante tus sonrisas tan reales?
Si al verte fui viendo cristales de magia en mis realidades.
Cómo no enamorar mis manos a tu cuerpo tan mío?
Si se confunde mi fin con el tuyo en la eternidad de las
verdades.
Cómo no cegar mis miedos a tus abrazos solares?
Si me acogiste en tur regazo de luz naranjo eterno.
Cómo no alejar el frío de mis manos si tengo las tuyas
conmigo?
Si ya no hay invierno en Toulouse ni verano para Araucanos.
Cómo no empuñar mi mano y llevarla hasta el cielo que es
tuyo y mío?
Cómo no entender que nuca supe el sentido de amar si no
estaba contigo?
Cómo defender mentiras si lo nuestro es tan sincero?
Cómo no entregar mi vida si ya me he entregado por entero?
Nunca encontré tantas preguntas resultas en mi armario
Ni tantos miedos colgados en la última letra de mi
abecedario.
Eres lo que nunca imaginé pero sin duda lo que siempre soñé
Escribí un día entre papeles que te dibujaron a mi lado.
En algún punto de la historia creí que las cosas ya estaban escritas
pero en las páginas siguientes la trama me llevó a entender que el destino estaba en mis manos
Que yo elegí mi felicidad contigo y que juntos somos el autor y el protagonista,
el éxtasis, el punto suspensivo y el desenlace.
Te Amo con la sinceridad de tus ojos y se que me amas con la sinceridad de los míos, juntos somos el final feliz, la pluma, la hoja y punto final.
domingo, 18 de noviembre de 2012
La segunda frase número dieciséis.
La segunda frase número dieciséis de una historia que nunca imaginé pero que siempre soñé. Así partió todo, de la causa y efecto, de la consecuencia de hechos afortunados y desafortunados. Así llegué a tu vida, sin nada más que mis zapatillas gastadas que de caminos se cansaron de encontrar lo que no calzaban. Así asomaron piececitos felices, que de huellas casi perfectas se encontraron, se marcaron en la arena de magia, esa que no se borra, esa que se convence de que es para siempre. Es que lo que es eterno necesariamente comenzó con la convicción de serlo. Y me sobran los motivos para ser porfiado y armarme de mañas convencidas de que fuiste mi regalo más grande, para descansar en tu orilla, para perdernos en la espuma de un mar que desborda mis alegrías. Así llegué a tu vida, sin mas que ofrecer que mi hombro, mi mano, mi vida y mi alma. Se entrelazó tu camino y el mío como quién trenza el trigo y los suspiros, se asomó la golondrina vestida de fiesta, se desvistió la mariposa de los colores, se enamoró la noche de mis ojos en el sol que nace en tus pupilas. Se completó la segunda frase, la dieciséis que juega a ser veintinueve, la que narra mi cuento preferido, aquél que trae los finales felices.
martes, 16 de octubre de 2012
Las dieciséis primeras letras
El día cambia sus colores
allá por la tarde así como la vida cambió la mía en el momento justo, en
el instante indicado. Si simplificara las cosas podría llamarlo destino, pero el tiempo me ha enseñado que este momento no
es más que la suma de lo aprendido y que tarde o temprano uno recibe lo que
realmente merece. Que con los años se entiende que las cosas vividas son la
preparación para el capítulo más importante, que es necesario equivocarse, llorar,
temer, amar, soñar y volver a equivocarse, para que en el instante que el libro
se encuentre en la línea más interesante se pueda disfrutar del desarrollo, el clímax
y el desenlace. Es necesario creer y
siempre creí que en algún lugar del mundo había alguien para mí, pero si voy a
ser sincero nunca imaginé que existieras tú. Sigo observándote, sigo agradeciendo
el momento en que tu vida se entrelazó con la mía. Quizás podríamos haber
seguido siendo dos extraños y jamás hubiese descubierto que eras lo que siempre
soñé, pero por alguna razón el universo conspiró para que todo fuera tal como
tenía que ser, sin más ni menos. En este momento de la vida todas las malas experiencias terminan por tener un sentido, terminan por ser
las que más agradezco pues me permitieron llegar a este punto, a esa noche
donde escribimos las dieciséis primeras letras de una historia que mi pluma escribirá hasta
que la tarde deje de cambiar de color.
martes, 4 de septiembre de 2012
Quizás
Quizás sea un deseo que no se apaga con la lluvia.
Agua suena allá fuera y llueve por que la escucho,
llueve por que le creo que tiene que llover
y aún así arde el noctámbulo deseo de tenerte
Quizás verte tan hermosa tiritando en mis palabras
no sea suficiente para nombrarte tres veces y llamarte,
buscarte entre las letras de mis viajes hacia escribirte,
hacia inventarte un rato en mis mundos de papel.
Descubrí que te instalaste con tus cristales en mis imposibles,
con toda tu gracia te quedaste de a poco en mi nunca jamás.
Y está bien que así sea por que no bastaría con amarte,
no me conformaría con siquiera besarte,
necesitaría de planetas completos de papel ardiendo
para quemar el apasionado impulso de desnudarte.
Y ya está! ya caí en tu juego de miradas y de labios vacíos.
Creo que esta vez dejaré que me ganes para verte un momento,
me dejaré perder para que llenes de tu boca mis labios vacíos.
Si supieras cuanto se te nota el miedo a lo que no conoces,
que tu supuesta convicción no hace más que descubrirte.
No amas por que nunca te has permitido hacerlo
pero tarde o temprano todos volvemos al inicio,
regresamos al vientre del mundo.
Quizás jamás te lo diga por que he apostado todo antes
y ya no me quedan pedazos de alma para perder
Quizás antes hubiese apostado lo que no tengo por tenerte
pero si he perdido no ha sido en vano
he aprendido a no apostar a quién no quiere ganar.
sábado, 25 de agosto de 2012
Teatro
Cuando baja el telón y la luz se acurruca en la ausencia,
Se acaba la actuación y se cuelga el disfraz.
Cuando ya no siento en mis ojos, mil ojos mirando los míos,
Me quito el antifaz que ocultaba en mi cara una mueca de angustia.
Se acabó la función y el aplauso se hizo mudo,
El silencio era un eco profundo en aquel repetido teatro.
Escenario al cual me negaba a subir por miedo a escuchar el mismo triste final.
Historia que no quería volver a interpretar.
Maldito epílogo que no supe cambiar.
Maquillaje, tablas, butacas, éxtasis, drama, comedia,
Sin embargo ni el final feliz ni tú se quedaron a ver el desenlace.
Y yo que en mi bolsillo tenía guardado un papel arrancado de algún lugar
Para aquel momento en que la historia de este cuento
Quisiera hacerte protagonista de su escena más triste.
Cuando baja el telón y la luz se acurruca en la pena
Se siente el silencio más grande y la lluvia más pequeña.
Cuando abandonas la función y mi función aún está incompleta
Saco de mi bolsillo aquel papel cortado imperfectamente
Arrancado quizás de un corazón que tampoco es perfecto
“…como aquel payaso que pinta en su rostro una sonrisa para ocultar una lágrima, yo oculto mi pena en un verso para que sonrías…
… toma mi mano princesa de amor que es hora de reescribir la historia”
Ahora que te haz marchado y tu obra se encontrará en algún otro teatro,
Cuando mi sala está vacía y solo quedo yo frente a un espejo vació.
Te darás cuenta algún día que quizás nunca seré el mejor actor
Pero si el mejor guionista para una historia verdaderamente distinta.
Se acaba la actuación y se cuelga el disfraz.
Cuando ya no siento en mis ojos, mil ojos mirando los míos,
Me quito el antifaz que ocultaba en mi cara una mueca de angustia.
Se acabó la función y el aplauso se hizo mudo,
El silencio era un eco profundo en aquel repetido teatro.
Escenario al cual me negaba a subir por miedo a escuchar el mismo triste final.
Historia que no quería volver a interpretar.
Maldito epílogo que no supe cambiar.
Maquillaje, tablas, butacas, éxtasis, drama, comedia,
Sin embargo ni el final feliz ni tú se quedaron a ver el desenlace.
Y yo que en mi bolsillo tenía guardado un papel arrancado de algún lugar
Para aquel momento en que la historia de este cuento
Quisiera hacerte protagonista de su escena más triste.
Cuando baja el telón y la luz se acurruca en la pena
Se siente el silencio más grande y la lluvia más pequeña.
Cuando abandonas la función y mi función aún está incompleta
Saco de mi bolsillo aquel papel cortado imperfectamente
Arrancado quizás de un corazón que tampoco es perfecto
“…como aquel payaso que pinta en su rostro una sonrisa para ocultar una lágrima, yo oculto mi pena en un verso para que sonrías…
… toma mi mano princesa de amor que es hora de reescribir la historia”
Ahora que te haz marchado y tu obra se encontrará en algún otro teatro,
Cuando mi sala está vacía y solo quedo yo frente a un espejo vació.
Te darás cuenta algún día que quizás nunca seré el mejor actor
Pero si el mejor guionista para una historia verdaderamente distinta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
%5B1%5D.jpg)


